viernes, 26 de junio de 2009

Almohada de lactancia y feroz amigo


Esta almohada de lactancia que hemos usado muy poco como tal por cierto, enseguida nos adaptamos sin ella. La hice mientras estaba embarazada y tengo ganas de que Arnau juegue con su largo amiguito. Es una especie de dragón, con crestas y manchas de telas africanas, rellena de bolitas de porexpan que crepitan y chirrían al apoyarse alguien.
La verdad es que al principio lo usábamos mucho y como a Arnau no le gustaba el cuco pues le dejaba ahí donde se había quedado dormido y como se quedaba encajado con las bolitas pues ahi que dormía tan a gusto.


Eran tiempos, llenos de incertidumbres y muuuuuuuuuuuchas dudas. Aunque el amor ha hecho siempre de buen consejero siempre en nuestra pequeña familia......
Por esta época tampoco tenía mucha traza con el foulard y no sabía que era tan beneficioso para el bebé y la madre. Yo pensaba que solo se usaban para transportarlos en sustitución del cochecito. La verdad que si lo hubiese sabido me hubiese echado mis buenas siestas con Arnau pegado a mí sin miedo que se me cayese del sofá. Por suerte el ha disfrutado y disfruta de sueños placenteros en el mejor colchón del mundo (como decía mí suegra éste San Juan) aunque no tuviésemos de la ayuda del foulard en los primeros días.

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