martes, 22 de junio de 2010

Nuestros hijos son agradecidos



Hola hoy tenía ganas de escribir y contar que nuestros hijos son una maravilla, ya sé que siempre hablo de lo mismo, pero parece que hace falta seguir recordando; y nos encanta oir cosas buenas, que por desgracia el día se llena de mucha negatividad a la que nuestros hijos se encargan de vaciar y llenar con sonrisas.

Hoy voy a hablar de los tipos de padres y los tipos de hijos.... ummmmm, me parece que se acaba la lista antes si digo que hay infinitas maneras de criar a nuestros hijos como padres hay en el mundo. La verdad es que hay tres grandes grupos: los que crían a sus hijos en contra de la organización mundial de la salud y se creen con la labor de perseguir y enseñar a sus hijos bajo métodos conductivistas, los que crían a sus hijos con los consejos de abuelos, vecinas, panaderas, amigas, las compis de la pelu y demás familia y por último los que criamos a nuestros hijos por instinto, sin normas, sin horarios y sin métodos, le dicen que es una crianza natural y con amor. Pero a mí el segundo término no me gusta, se supone que los padres de los tres grandes grupos han tenido a sus hijos por amor y los aman, así que dejémoslo solo en crianza natural.

Mi hijo natural, es eso un ser que vive el día a día, que tiene la suerte de tener a su madre en casa, que recive muy pocas negativas, que come con las manos lo que el quiere y lo que nó lo deja, que duerme en la cama grande en una cuna de cuerpos, que por mucho que le ponga vídeos infantiles me saca los cuentos, sus mejores juguetes son latas y juguetes de segunda mano, que toma el almíbar materno cuando le place y señores míos mi niño natural no es un salvaje, no es un caprichoso, no es un mimado, no es egoísta, etc, etc, etc.

Es un ser agradecido, agradecido con el sol que le ilumina la carita al despertarse, con el amor de sus padres, con una canción cantada, con un cuento contado, con un momento en que una peonza rueda hasta que se para, con una visita de amigos o familiares, con un perro que pasa por la calle, con una planta.... y así podría seguir.

Por que nuestros hijos son amor en si mismos y amor del bueno y no hacen las cosas por egoísmo, sino por supervivencia. Por supervivencia cuando nuestro hijo nos ve que hablamos con una amiga chilla y se alborota por que cree que nos vamos a olvidar de él, por supervivencia nuestro hijo rechaza alimentos nuevos por miedo a que sean venenosos, por supervivencia nuestro hijo llora si tiene miedo por que si nadie acude a su llanto es posible que sea devorado por las hienas.

Pensemos más así y menos asá, más en como nuestros hijos se sienten y menos en como se sienten los demás al ver a nuestro hijo natural, salvaje o mimado en acción.

Mamando después de los seis meses, comiendo con las manos, cogiendo hojitas del suelo, arrastrándose por el suelo, chillando, probar el efecto del eco en una iglesia, puajs la arena no está tan buena como pensaba, este lápiz pinta muy bien en el cuaderno y la pared pero no tanto en la baldosa del suelo, el morro de ese perro está frío y húmedo....

Eso es vivir y lo contrario es mecanizar y automatizar a nuestros hijos y hacerlos artificiosos y soberanamente aburridos.

Me quedo con mi hijo salvaje, su padre gorila y yo mamá koala hasta que Arnau decida convertirme en otra cosa.

Mientras tanto nos queda el consuelo de vivir la vida tranquila y apaciblemente para nuestros hijos y nosotros. Sea del modo que sea mientras sea válido para nuestra familia, ¿a quien más le tiene que importar?.

3 comentarios:

  1. Una de las mejores entradas de tu blog...Una de las mejores...Precisa, preciosa, clara y hermosa. Gracias y que alegría...porque ya sabes que yo te echaba de menos...Costurera mágica, madre koala...
    Abrazos millones!

    ResponderEliminar
  2. Cada vez que entro en tu blog, ratifico la sensación que desde el principio tuve de que eres una persona mágica y especial. Arnau tiene una suerte bárbara.

    Maewest.

    ResponderEliminar
  3. Maewest, eres muy alagadora, pero al igual que cada día veo a Arnau y me maravillo de lo hermoso que es y doy gracias a Dios. Jordi me dice a veces, mira lo que hemos hecho... y viene tan contento con una peonza en la mano tirándola al suelo y casi se nos saltan las lágrimas de la emoción...
    Así que aquí ninguna es más que otra, igual soy yo que se como expresar los sentimientos de todas vosotras y me alagais por que os sentís identificadas...
    Mi trabajo con este blog es ese y no otro, es hablar en alto de lo que la sociedad me obliga a callar y no quiero, me niego. Quiero gritar que amo a mi marido y que Arnau es el ser más maravilloso y sabio con el que me he topado en toda mi vida, que no me manipula, sino que me ama, no nos toma por tontos sino que nos admira al igual que nosotros a el también.
    Maewest estoy segura de que te sientes así como yo cada día y por eso te emocionan mis palabras.

    Balbina, gracias por tus ánimos y tu apoyo estos días que tengo tanto follón preparando el bautizo de Arnau y el concurso de ilustración.

    ResponderEliminar