miércoles, 5 de enero de 2011

La Navidad de tiempos pasados



Esta es una felicitación de Navidad de cuando era pequeña en la guardería en la que mi tía Belén (la que sale en la foto) era mi maestra además de mi tía. Debía de tener unos tres años. Antes se entraba en el colegio más tarde, en torno a los 4 años.

Hoy 5 de Enero de 2011 me he despertado muy sensible, ayer fuimos a una cabalgata de los carteros reales del barrio de Gracia y me emocioné viendo unos carros de la compra adornados con estrellas y luces y con las cartas de los niños en su interior.
Me he acordado de mis Reyes de niña y de anécdotas muy bonitas que me han comentado familiares muy queridos.
También he revuelto mis álbumes de fotos y he rescatado algunas instantáneas de mis Navidades o de momentos muy navideños que quiero compartir con vosotros.
Lo principal que quiero contaros es la pasión desatada que tenía mi padre por la Navidad, los Reyes y demás. Todo empezó en un pueblo llamado Beratón y mis padres no tenían hijos aún tenían ambos 25 años (ahora 70), igual habían pasado un aborto muy triste para ambos. Al igual que yo, mi madre perdió al ángel que albergó en su vientre en su primer embarazo.
Mi padre se empeñó en que esas Navidades las iban a pasar solos en ese pueblo que siempre quedaba tapado por la nieve. Fueron a Mollerusa a contarles esa «mala noticia» a mis abuelos maternos, mi madre estaba extraña de no pasar las navidades ni con su familia ni con la de aquel ser tan especial del que se había enamorado. Cada día era distinto para mi madre y de camino de regreso a Beratón hicieron una parada en Barcelona para visitarla y mi padre se paró en unos grandes almacenes y pidió con todo el descaro y sin ninguna vergüenza (heredada por mí y ahora por Arnau) que le regalase gratuitamente los juguetes que ya no funcionasen. En aquellos tiempos existían los milagros, no como ahora, y aquel hombre junto con los juguetes viejos le regaló también las piezas de recambio. Mi madre se acordó de una amiga de 50 años, madre de familia, que se llamaba Trini y pidió a mi padre de comprarle un velo negro para ir a misa.
La cosa es que mi padre se pasó días arreglando los juguetes y mi madre recuerda esos días con mucho cariño; ya que ver a mi padre con una herramienta en la mano era tan sumamente placentero de mirar y admirar con que destreza arreglaba todo. Para mí era mi Mc Guiver particular y ejemplo a seguir en todo momento.
Y llegó la noche de reyes en que mi padre mandó a los niños del pueblo (era el maestro) que dejasen un zapato en la puerta de sus casas que esa noche pasaban los Reyes, los padres estaban perplejos y muy enfadados al ver que sus hijos llenos de ilusión hiban descalzos por la nieve con un solo zapato. Al día siguiente estalló la alegría en ese pequeño pueblo y mis padres hicieron una visita a su gran amiga Trini que fue como una madre para esa pareja joven. La mujer que estaba muy contenta de que tuviesen regalos todos los niños del pueblo sin saber que mis padres habían tenido algo que ver, realmente creía que los Reyes pasaron esa noche y se habían acordado de su pueblo por primera vez. Mi padre con una sonrisa de oreja a oreja le dijo a la señora Trini que mirase debajo de la cama y cual fue la sorpresa de esa madre al encontrarse el velo negro, casi se desmaya de la impresión y quedó patidifusa ante tan fino regalo que los Reyes le habían otorgado. Creo que la señora Trini se murió, creyendo en los Reyes Magos.
Más adelante mis padres cambiaron de residencia y se fueron a Matamala de Almazán, allí criaron a mis tres hermanos mayores (somos 4) Belén, Emilio y Ernesto, esta foto que os muestro es de mis padres en Matamala cuando mi madre estaba embarazada de Emilio.

En aquellos tiempos mi padre organizaba para el día de los santos inocentes una recaudación de dinero por parte de los habitantes del pueblo y rodeado de niños cantaban villancicos pidiendo el aguinaldo junto a un belén que mi padre elaboraba año tras año, de madera, hueso, paja, servilletas de papel... cada año era único y diferente al anterior. Pero el lo explica mejor en un mail que me mandó estas Navidades:
En primer lugar muchas felicidades al pequeño Arnau, ya que hoy es su dia, el dia de los santos inocentes. Este dia es cuando en Matamala preparaba un Belén portátil y iban con el los pequeños por las casas pidiendo los aguinaldos a la vez que mal cantaban el "mira como beben", recogían rosquillos, y otras chucherías que les daban los vecinos y alguna que otra monedilla, y con ello y algo que poníamos nosotros hacíamos una hoguera enorme en la lampara y hacíamos el chocolate que mas de un año resulto socarrado, pero... que no por ello dejo de ser devorado junto con las ofrendas recibidas, no solo por los niños, sino también por mas de un mozo y algún vecino que no se resignaba a no participar en el improvisado evento.
También recuerdan mis padres unas cabalgatas que organizaba mi padre con burros y la ayuda de mi madre para ayudar a la gente a disfrazarse de Reyes y pajes.

La hermana de mi padre (la que sale en la foto conmigo en la felicitación navideña), fue testigo de como sus hermanos Rafael y Anita le hacían una cuna para una muñeca que tenía mi tía. Les preguntó, ¿que hacéis? y ellos respondieron una cuna para tu muñeca que sabemos que se la has pedido a los Reyes y ellos cuando la hayamos acabado se la llevarán y te la traerán la noche de Reyes. mi tía recuerda que era mayorcita, unos 11 años y fue a ver a la cabalgata con sus hermanos pequeños y grandes (eran 7 en total). Su imaginación puso la cuna en las alforjas de uno de los caballos de la cabalgata y ella sufría por si se fuese a caer y romperse, ya que incluso veía como asomaba y se balanceaba.

Mi padre con mi sobrina Suzette (11).



El día que nació Suzette y al día siguiente mi hermana también nació después de 31 años.



Mi Suzette y mi pelo corto.



Con mi sobrino Jon.



Con mi sobrino Ernesto, ¿si le tapáis las orejas y los morritos no os recuerda terríblemente a alguien?, la verdad es que Arnau es calcado a su primo Ernesto.



Mis tiempos mozos en la guardería en donde hacíamos actuaciones para los ancianos en la residencia de el Parque. El muñeco era el de mi tía Chelo y ese día su preciado tesoro era solo para mi. Para mi era como un regalo de Navidad ver la alegría de los ancianos y mi traje brillante con esplumillón.


Con mi gran amor Jordi en la Laguna Negra, la nieve es indispensable en estas fechas.



Felicidades Jordi, ya que queda muy pocas horas para que un día como hoy nos demos nuestro primer beso hace ya 12 años.

3 comentarios:

  1. Por fin he logrado registrarme.....mira que soy torpe...pero bueno ahora podre comentar tu genial blog guapa...besos

    ResponderEliminar
  2. Pues yo le veo a Arnau un parecido brutal con Suzette.
    ¡Qué fotos! La tuya con la carretilla genial

    besos

    ResponderEliminar
  3. Se parece mucho a sus primos de Alemania, ji, ji, ¡lo que son los genes!.

    ResponderEliminar