viernes, 15 de abril de 2011

Looks


Antes de que acumule más fotos, quiero mostraros los looks con los que sale Arnau a la calle. También es verdad que tiene mucho repertorio de gorros y complementos de mis anteriores defiles y cosas que voy comprando ya que veo a Arnau muy entusiasmado con lo de disfrazarse, adornarse y lucirse. Por la calle nos llaman la atención, le dicen monadas y el se pabonea delante de las panaderas, las bibliotecarias y cualquiera que se precie.
Ha llegado a pedirme un gorro antes de entrar a la panadería y quitárselo al salir. La verdad es que lo tiene en la sangre, no paterna por que su padre se muere de la verguenza solo de imaginarse iendo así por la calle, y aunque a veces le pongamos en un compromiso disfruta mucho de ver a Arnau tan emocionado mirándose en los espejos, en los reflejos de los escaparates y sonriendo a los alagos de los vecinos.





















Con la ropa de mamá.




Rizando el rizo...









Escogiendo material para sus estilismos.



Mi madre siempre llevaba pañuelos en la cabeza y mi padre a parte de ir en calzoncillos o en plan naturista con un colmillo colgado del cuello en plan supercangrejo al ataque (se ponía rojo como un tomate). Mis hermanos y yo disfrutábamos mucho poniéndonos ropa de adultos y claro con esos padres tan esperpénticos que teníamos... pues era lo más normal del mundo para nosotros. Luego más tarde vino la adolescencia a hacer estragos en nuestra indumentaria:
Mi hermana mayor Belén llevaba el pelo cardado y los ojos de tigresa en plan Alaska y los megamoides, mi hermano Emilio cultivaba habilidades punkarras con imperdibles atravesando su boca, sus orejas, sus pantalones... para después pasarse al lado oscuro y acabar vistiendo con gabardinas y ropa negra, con boina (de abuelete con chapa del Che) que no se quitaba ni para tirarse a la piscina una vez que le dijeron que sin gorro no podía bañarse, ji, ji y su indispensable pañuelo rojo al cuello con pelambreras en el pecho naranjas y rizadas, ¡todo un seximbol!.Mi hermano Ernesto es el más variable al igual que yo, primero se hizo una cresta extrema de la que nunca más se supo, luego se decoloró el pelo y eso que el es muy oscuro y el impacto visual era muy bestia, luego pasó a vestir de hippie con ropas de colores pasando al look capo de la mafia italiana para ir a bodas y reuniones de alto copete. Y yo, pues entre que me gustaba provocar a mis amigas con looks a lo Marylin Manson y que mi marido me conoció, con el mejor de todos: pantalones de cuadros blancos y negros de cremalleras negras, jersey de bombero, gorra rastafari con pelo ultralargo y botas de montaña azul cielo.
El padre de Arnau tuvo sus momentos de pantalones apretados antidescendencia, melenas al viento rizadas y posterior corte de pelo a lo The Cure muy currado, y falda de su madre encima de los elásticos y las botas militares a lo suversivo freak para ir al insti. Me hubiese gustado conocerle en esa época, ¡me hubiese enamorado al instante!.

Y aquí os muestro un ejemplo de como creaba mis estilismos de pequeña. Era mi deporte favorito disfrazarme y atraer la atención de todo el mundo.



¡Ojo al dato al pelo rojo que tenía de pequeña!, así se me puso en el embarazo de Arnau curiosamente.



7 comentarios:

  1. Pero qué estilazo tiene Arnau!! Pero es que con eso que lleva en los genes no me extraña...me he imaginado de arriba a abajo a toda tu familia...¡geniales! Un besico.

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  2. Ainss el peque!

    Tenemos que quedar!

    No me recordará porque lo conoci cuando era una bolita de Carne y prou!

    Besitos Chipless!

    Dave

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  3. Gracias por vuestros comentarios.
    Dave, pues ya quedaremos, ¿vale?, dime tus horarios y cuando andas libre.

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  4. Cuesta saber quienes sois cada cual... gotas de agua.

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  5. guapisimo...como se parece Arnau a ti....

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  6. Que graciosa la foto donde sale con las mangas del polerón en las piernas jejeje y de verdad dos gotas de agua...

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