viernes, 1 de abril de 2011

Psicomotricidad en casa


Las clases de Psicomotricidad de La Caseta, nos sirven de inspiración, para quitar miedos, para dar ideas, para tener confianza y dejar hacer. Desde que Arnau va a este espacio, le veo más capaz, ya que es muy prudente y le gusta mirar mucho el panorama y estudiarlo antes visualmente antes de lanzarse a la piscina.
Se lo pasa en grande con su padre y le gusta inventarse espacios, ya que la sábana que está encima del sofá era el tejado de la casita que yo le había hecho con el tendedero portátil de la ropa. Muy disgustado me lo hizo quitar y empezó a taparse como si fuese una manta. No le gusta que le marquen el terreno y me cuesta mucho dirigir sus juegos, cosa que es contraproducente y el lo sabe muy bien.
Las cosas que tengo en mente de nuevas propuestas y demás, las dejo a la vista o escondidas y el al encontrarlas se alegra y me va explicando a su modo los usos que le da siendo muy ingeniosos.






La verdad es que aun nos queda año y medio de jugar en casa antes de que entre en la escuela, pero me da un poco de miedo que frenen su impulso creador con actividades dirigidas y sedentarias. Las escuelas alternativas a pesar de gustarme mucho les encuentro pegas, no están cerca de casa y hay que pagar, a parte que tienen actividades dirigidas al igual que en la escuela en la mayoría de casos.
Que pena hacerse mayor y pasar por el aro escolar, para mí fue un mal trago ir a la escuela y deseaba hacerme mayor a toda costa; las escapadas al campo con mis padres y hermanos y los momentos de mimos en casa de mis 4 tías solteras me han recordado que no hacía falta correr tanto, pero al llegar los lunes me derrumbaba de nuevo.
Arnau de momento se parece peligrosamente a mí o el se mimetiza conmigo, aún falta mucho en su desarrollo y esperemos que se parezca más a su padre en los temas escolares.
De todos modos aunque sea mal estudiante como yo: ahí está Einstein, el fundador de Macintosh, y el de Ikea. La verdad es que no pienso pasar por el calvario escolar otra vez, si es mal estudiante lo será pero inteligente lo es un rato como TOOOODOS los niños, solo que los adultos parece que nos empeñamos en hacerles como nosotros, personitas estresadas con miles de actividades que merman su rendimiento y creatividad. La envidia de sus cuerpecitos y su inocencia nos hace atacarlos y dirigirlos a todo momento en vez de tomar ejemplo de ellos y empaparnos de su felicidad innata que todos perdemos con el paso del tiempo. Pero si nos quitamos el velo del egoísmo y la envidia sabremos encontrar nuestra inocencia y perfección dadas el día de nuestro nacimiento.

6 comentarios:

  1. A mí me pasó como a ti: la única escuela alternativa me quedaba muy lejos y además resultaba cara.
    Mi hija va al colegio normal, y bueno, no es que ella sea la mar de feliz allí, la verdad, ni yo tampoco acabo de ser feliz dejándola allí cada día. Confío sin embargo en que será buena estudiante, pero lo que más me preocupa es que desde muy pequeños están muchas horas al día en un lugar en el que no pueden expresar ni disfrutar toda su pasión por la vida.
    Un abrazo, Aurea, me encanta el nuevo diseño y la nueva foto!!!

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  2. Genial Áurea...Ha leido algo de Tonucci??Seguro que te gustara, te lo recomiendo....

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  3. Jo, que rabia Ileana lo que cuentas... y me deprime mucho aunque quede un año y medio para escolarizarlo. Tengo una amiga que me pone al día en escuelas alternativas y siempre hablamos mucho de estos temas. Nosotros le llevaremos al público cerca de casa y en la pausa de comer (3 horas) viene a casa a hacer la siesta y comer, quitando esas 3 horas, pasan 5 horas en el cole en vez de 8. La pega de las escuelas alternativas es que se quedan a comer y hacen jornadas de 8 horas sí o sí, mas el tiempo del transporte y los riesgos que eso comporta. Los fines de semana y algún día entre semana iremos a la playa y a Collserola (es un bosque a 20 minutos de Bcn). En casa predominará el arte, las manualidades, los cuentos y el tiempo libre; suplir lo que carece el stma educativo. Creo que si tenemos claro en que no podemos relegar la educación de nuestros hijos a personas desconocidas a cargo de 25 niños por clase, la cosa irá bien y el niño sabrá responder de manera diferente en casa distinto del colegio. Como hacemos los adultos, que nuestra casa sea remanso de paz y destino agradable después de una dura jornada de trabajo

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  4. Cuánta razón tienes Áurea. Ayer en la consulta del neurólogo de Pablo, vi a un niño de uniforme y gesto serio, parecía un director financiero de 8 años. Ni una sola vez sonrío ni miró a Pablo, que decía avión, hoja, ájaro, a todo lo que veía desde la ventana...tan tierno que a mí llena de luz, pues este niño ni pestañeó, le debió parecer incluso ruidoso...Ni una sola vez, embutido como estaba en un i-phone, de última generación eso sí, y jugando un juego de guerra y aviones, mira tú!
    Preciosa entrada y reflexión. Soy adicta a leerte! Escribe escribe...
    Besos
    Os quieren
    Balbi y Pablo!

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  5. Aurea, acabo de conocer tu blog porque te he visto en el blog de dawn y me parece super bonito. Mi peque tiene 7 meses menos que el tuyo y creo que tenemos muchas cosas en común. Seguro que podemos compartir...

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  6. Gracias Balbina, por tus comentarios. La verdad es que nos hemos urbanizado el cerebro con hormigón de última generación y es muy difícil que crezcan plantas en el asfalto, aunque siempre hay grietas por donde sale la "mala hierba".

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