sábado, 13 de abril de 2013

Las prímulas de este año


Este dibujo lo hice, mientras tenía a mis bebes en canguro en el hospital, tenían 11 días de vida.

Las prímulas que hemos recogido este año se llaman Enric y Áurea, nacieron el 18 de marzo y se adelantaron dos semanas. Los pobres estuvieron en neonatos dos semanas y un día aunque muy bien atendidos por las enfermeras y médicos de Sant Pau


Duros momentos fueron las primeras horas sin contacto con nuestros bebés, yo recuperándome sola (Jordi cuidaba de mi querido Arnau, cosa que me tranquilizaba mucho) en reabilitación de una cesárea con unos entuertos que solo se calmaron con morfina.

Ya en maternidad y sin mis bebés decidí sacarme calostro, para alimentarles en sus primeras horas de vida. Entre sondas y cables hicimos canguro, con papá y mamá, estuvimos 10 horas de las 24 que tiene el día luchando con la teta, sus pequeñas bocas, la sonda y una báscula de por medio que hacía que te fueses a casa con alegría o con desesperación.



Piel con piel e intentando llenar mi vacío y el de mis hijos, vacío que solo pudo llenarse el día que regresamos a casa.




Por fin Arnau tenía a sus hermanitos en casa y desde ese momento no nos separamos de ellos, únicamente para ir al lavabo o coger agua de la cocina. De noche dormimos en canguro, aunque no piel con piel, por que a la hora de las tomas cogerían frío.



LOs dos son muy distintos, pero se ponen deacuerdo a la hora de tomar teta y descansar.




Enric es muy despierto y abre sus enormes ojos para cautivarme y dejarme embelesada e hipnotizada de ternura; y es el primero en quejarse si tiene hambre o hace frío, o simplemente no le mola que le dejemos ni un segundo fuera de nuestros brazos.


Aurita es muy tranquila como su padre, aunque tiene el estómago de su madre, no para de comer y crece muy deprisa.

Es muy difícil no dejarlos llorar, no me gusta tener a uno en brazos y al otro no y aunque me los ponga en canguro a los dos al mismo tiempo, no siempre es posible y es muy fácil ir a buscar un bodi con un bebé en un brazo y la otra libre para abrir la puerta del armario y coger el bodi, como hacíamos con Arnau.

Ahora es muy duro decidir a quien coges en brazos y a quien no y no me gusta la idea de coger siempre a Enric y dejar a Áurea en la cama o en la colchoneta solo por que no se queja. Los dos se quejen o nó necesitan de nuestro amor.

Gracias al cogín de lactancia de la foto que me pasó mi amiga Elisabeth (mamá de mellizos también), puedo dar de mamar a los dos al tiempo y me acompañó a neonatos donde pude estar cómoda con los dos a la vez. Sin el cogín, me hacían decidir entre un bebé y otro y era una sensación terrible dejar al otro bebé en la incubadora.

A pesar de ser experta en lactancia, me han ayudado muchísimo las enfermeras de Sant Pau, incluso las jovencitas de 23 años, que no tenían niños y me daban consejos de lactancia. He aprendido de los errores, de los triunfos y como nó de las pasiones del corazón que se fraguaban en casa cada noche al dormir los tres solos sin los hermanitos.


4 comentarios:

  1. Ay Aúrea...que mujer eres, que madre...
    BEndita seas y benditos tus hijos y los de Jordi, que os tienen para crecer entre vuestro amor y el de Arnau, que crece que es una Gloria!...cuánta alegría veros juntos y ver la belleza de tu rostro y el de tus pequeños recuperándose en su casa, su hogar...Feliz lactancia, crianza, felices, aún más, seáis!!! Muas
    Balbina y Pablo y ahora Susie!

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  2. Sin duda las flores más hermosas de esta primavera ;-)
    Enhorabuena!
    Ika

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  3. Ayyyyyyyyyyyy Aúrea que se me había pasado esta entrada... ¡qué preciosidad! Enhorabuena, qué bonita familia!!

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