sábado, 7 de diciembre de 2013

Reflexiones de una familia numerosa



La verdad es que no nos gusta que nos digan, que los niños dan trabajo, es una palabra muy fea, ya que desde que decidimos ser padres nos entregamos en cuerpo y alma al compromiso y al amor.

 
 Las cosas no son igual que cuando estábamos con Arnau y el empieza a notar las desventajas de compartir a los papás con un par de compañeros de viaje.


Hay que ser cuidadoso con los bebes, intentar no dejar piezas pequeñas por el suelo,  no siempre puede hacer manualidades con la mamá y es un rollo.


Y entonces por no aburrirme demasiado, hago uso de mi inventiva. La mamá no puede ayudarme y a veces papá tampoco.


Y entonces lleno de sonrisas todo el espacio que me rodea. Al antiguo estilo BAUHAUS hago caras de trenes. 


O hago construcciones raras con el juego de las canicas.  


Suerte que mis hermanitos son muy traviesos y les encanta chupar cables como a mi cuando era un bebé. La mamá se pone muy nerviosa aunque a veces les deja hacer trastadas voluntariamente.

 
Como por ejemplo en la cocina con las escobas y las cazuelas.


 Me pregunto si a mi también me dejaba y por lo que veo en las fotos yo hacía lo mismo, pero no estaban Aurita y Enric y me da mucha pena verme solito jugando.


 Mamá dice que somos como trillizos y me consuela tener compañía aunque no tenga hermano gemelo. Me río mucho con mis hermanitos y juego con la comida, mamá tuerce la boca, pero cuando ve que nos reimos los tres ella también sonríe.  Aunque me dice que no haga catapultas con las lentejas, ji, ji.


Por lo demás algo de razón tienen, tenemos muuucho trabajo. Arnau come a diario en casa y la cocina y la lavadora estan en marcha constantemente. Suerte que tenemos ayuda de vez en cuando!!. 
Cuando me entra el agobio me acuerdo de una frase que me dijo Jordi. "Alégrate de tener una casa que limpiar", es un poco regañina pallaresa, pero se ha convertido en el Leid Motiv de mi día a día.


Mi sobrina Suzette con Aurita, cuanto te echo de menos, ojalá estuvieses más cerca.


Últimamente comemos legumbres tres veces en semana y me ahorra muchas horas de estar metida en la cocina y aligera mi estómago, a Arnau y a los bebés les gustan.

Os recomiendo este libro de Montse Bradford. Es sobre cocina energética y aunque todo no lo sigamos al pie de la letra si que hacemos caso de muchas de sus recomendaciones.


Aun así aun tengo tiempo de hacer cosas para mis niños, como este pijama de un Polar express con Arnau dentro saludando.


O esta araña musical, para las canciones nocturnas.



Arnau intentaba ponerse feo y dar miedo con este disfraz de murciélago-araña que el se inventó. Le pinté la cara con un corcho de botella de vino quemado y Enric se asustó de lo lindo!!!.


Pues lo dicho, que si que es verdad que andamos muy cansados, los papis y los niños también, pero que somos muuuuy felices y que la sarna con gusto no pica.

Que cuando nos entra el agobio echamos mano de Flores de Bach, cervezas y tila y vamos tirando. Aunque Arnau se lleva alguna bronca, por que con el rollo del cole a veces le cuesta distinguir que nosotros no somos sus compañeros de clase y no hace falta que compita con nosotros y esta muy chinche.

Lo que mejor nos sale y a veces no lo llevamos a cabo es reirnos, que Arnau tira una lenteja al aire, pues en vez de bronca reirnos, que la tira por segunda vez.. decirle que si que ha hecho mucha gracia, pero que dos ya no hace tanta. Pues funciona más que estar recriminando tooooodo el tiempo. Y es que a veces los papis no dejamos respirar a nuestros hijos mayores, digo esto por que antes Arnau podía hacer cosas peligrosas sin amenazas y ahora con los bebes hay que tener mñás cuidado y no me gusta recriminarle, pero a veces no me queda otra que ponerme ogra por que la paciencia se agota.

Por eso le pido a los reyes más paciencia y más amor si cabe para poder estar firme y alegre siempre, como las mamás de cuento, como la mamá de Tomy y Anika de Pipi Langstrum, o el padre del hijo pródigo. Después de correr mil aventuras sin saber de su paradero les reciven con una sonrisa, los mejores manjares y ojos de alegría por los bien hayados.
















1 comentario:

  1. Esta entrada parece que casi la hubiera escrito yo, me siento igual con mi mayor, cuando era él solo podía hacer mil y una cosa más (por no decir todo lo que quería) y ahora con el peque es diferente (no puede por ejemplo saltar en la cama a 2cm de la cabeza del hermano) y la paciencia como dice mi chico, parece que se nos quedó en el hospital, si yo con un bebé me cuesta vosotros con dos nuevos soletes me puedo hacer una idea. Me encanta el nuevo estilo del blog. Arnau sigue precioso como siempre y los peques los veo gigantes.Saludos desde el sur.

    ResponderEliminar