
Mi pasión por Escher y por África es tal... que aquí os muestro la prueba. La colcha la acabé hace 5 años más o menos y tardé cinco años más o menos en acabarla. Tardé tantísimo tiempo por que entre otras cosas la colcha es de matrimonio, era mi primer proyecto costurero, la hice íntegramente a mano y encima estudiaba filología eslava. La acabé haciendo los estudios de diseño de moda en Bau. Bordé los ojitos y el lomo de los lagartos a mano y lo fuerte es que no empecé por hacer una colcha de cuadritos, no, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡la mía tenía que ser la más espectacular!!!!!!!!!!!!. De hecho un hermano mío lloró de la emoción al ver la colcha, bueno... (le pillé taja viniendo de juerga y estaba el pobre un poco flojo), le encanta Escher también.
Las sábanas son de matrimonio-colecho, con el bajo de patchwork de telas africanas (mis favoritas), fue el último proyecto que cosí antes de parir a Arnau y fueron las primeras sábanas que compartimos a su llegada a casa. Ahora son más bonitas que recién cosidas, ya que tienen manchas de mi querido hijo y ahora están llenas de personalidad y vida.